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Edición Número 2
Actualidad Gastronómica
LA COFRADÍA DEL PISCO
Entrevista a Johnny Schuler
RH:Algo se cocina en las falcas de Cañete: desde hace algún tiempo surgen asociaciones de defensa del Pisco peruano, cofradías de consumidores, y el mes pasado un coloquio convocado por el Instituto Nacional de Cultura reunió a los mejores especialistas sobre nuestra bebida de bandera, en un ciclo de conferencias sobre los diversos aspectos de su elaboración y comercialización, que tocó desde luego el tema siempre candente de los derechos que nuestro vecino del sur, Chile, dice tener sobre la apelación y la marca. Johnny Schuler, famoso gourmet y restaurador, ahora animador de la "Cofradía Nacional de Catadores Caballeros Herederos de la Orden del Marqués de Caravantes" nos ilustra sobre los últimos avatares de esta vieja bebida.
Johnny ¿por qué se llama así tu cofradía, y a qué se dedica?
JS:Se llama así en honor al Marqués Francisco de Caravantes, quien es el que trajo la uva al Perú. Trajo una Albilla procedente de las Islas Canarias, que es una uva muy dulce, que al darse en un clima muy soleado como es la Costa Peruana, se llena de azúcares y ya no sirve para vino, pero sí para pisco como se descubrió tempranamente. Es así que, desde tiempos de la Colonia, el Perú exportó Pisco a todas las posesiones españolas, y a España misma, a pesar de que la elaboración de vino y Pisco fue varias veces prohibida por la corona española porque temían la competencia.
Ahora bien, nosotros nos dedicamos a conservar, fiscalizar y promover la calidad del Pisco peruano, en beneficio de productores y consumidores. Organizamos degustaciones, catas profesionales, concursos entre los diversos productores y velamos por la calidad de nuestro Pisco.
RH:¿Cómo se reconoce un buen pisco?
JS:Para catarlo se hace girar el líquido en la copa o en la botella, y si se forma una especie de espuma en los bordes del vidrio, y aparecen unas gotitas que resbalan que parecen de alcohol o glicerina, ese es un buen Pisco, y si se sigue girando se forma una especie de remolino en el centro que los conocedores llaman el cordón, que cuando se deja de agitar y sube forma la espuma de la rosa; Y el aroma, desde luego, y el paladar.
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