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Edición Número 1
Actualidad Gastronómica
El Congreso Gastronómico de Puebla
Del 7 al 12 de Octubre se realizó en Puebla (México) el Primer Congreso sobre "Patrimonio y Turismo Cultural en América Latina y el Caribe", convocado por la UNESCO y el Estado de Puebla, además de una decena de entidades auspiciadoras. Esta es la primera vez en su historia que la UNESCO incluye a la Gastronomía en su agenda cultural, lo que significa que, de aquí en adelante, la Cocina dejará de ser la pariente pobre de las artes, para incorporarse plenamente al ámbito cultural de las naciones.
En un marco de recientes catástrofes -lluvias e inundaciones, pueblos arrasados, cosechas perdidas- la reunión de Puebla, convocada a iniciativa de la Embajadora de México ante la UNESCO, Gloria López Morales, fue toda una celebración de la gastronomía americana, que duró una semana de sesudas ponencias y copiosos banquetes en el marco colonial de Puebla que es un poco la Capital Gastronómica de México, y cuna de famosos platos, como el Mole Poblano o el Chile en Nogada, y por eso que fue elegida como sede de este primer congreso.
En los umbrosos patios de las iglesias y conventos de Puebla, de bárbaro lujo colonial, se realizaron enormes cuchipandas rotativas, en almuerzos y comidas ofrecidas generosamente a los congresistas por los diversos Estados Mexicanos, para hacerles conocer lo mejor de sus cocinas regionales: el Mole Negro de Oaxaca, la Cochinita Pibil del Yucatán, el Huachinango a la Veracruzana, el Tamal Relleno con Huitlacoche del Distrito Federal, para no hablar de sus tequilas añejados y mescales asentados que pusieron de vuelta y media a los sesudos delegados, venidos en su mayoría de los países del área caribeña.
EL MIEDO A LA GLOBALIZACION
La tónica del congreso fue muy técnica, y en ella primaron los aspectos propiamente turísticos de la gastronomía, salvo dos o tres ponencias traídas por los mexicanos y cubanos, que, jugando en pared, lanzaron ponencias previsiblemente antiamericanas, antiglobalizadoras, antineoliberales, y hasta antinternet: en el evento académico se leyó una carta de la escritora Laura Esquivel titulada "En torno al fuego", desaforado y vindicativo texto en que la autora de "Como agua para chocolate" sataniza la globalización, llama a una cruzada por la recuperación del fuego sagrado de la cocina, e invita al público a cocinar en los talleres, en los campos, en las fábricas, en las oficinas, en la Bolsa de Valores, como una especie de guerra de guerrillas culinaria y guevarista que ardería en los lugares más inesperados...
A esta voz se sumó la de nuestra socióloga Isabel Alvarez, quien remachó el clavo con su ponencia "Cocina, identidad y globalización", abundando sobre los temas anteriormente planteados, pero las posturas ideológicas no ganaron mayor terreno frente a un público ávido de dialogar y dar a conocer la cocina de su país. La mayor parte de los congresistas llevaron ponencias, antes que ideológicas, más bien regionalistas y técnicas, que por los tiempos que corren interesaron más a los congresistas.
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